Motivado quizás por la próxima apertura de su boutique en Madrid, Miguel Palacio despliega todo su ADN en una colección sobria de elegancia indiscutible. El diseñador hace un retrato de la mujer burguesa desde una óptica fría y sofisticada. Propuestas abrigadas en un verano en el imperan los looks monocromáticos que prefieren los tonos oscuros.