Nicolas Ghesquière lleva varias temporadas ofreciéndonos las múltiples posibilidades que ofrece su exquisito y particular mundo de ciencia ficción. Lejos de resultar repetitivo, sus colecciones futuristas ganan en matices con el tiempo y, como un buen vino, maduran en la mente del diseñador francés, brindándonos en bandeja unos resultados verdaderamente espectaculares.