El genial Marc Jacobs es uno de los pocos diseñadores en este planeta que puede permitirse el lujo de hacer esperar dos horas más de lo previsto al nutrido grupo de celebrities que lo apoya -Victoria Beckham estaba en primera fila, como ya es costumbre-. Sin embargo, la impaciencia por disfrutar del desfile tuvo su recompensa y, tanto la espectacular puesta en escena -a cargo de Ravel Boléro y Stefan Beckman-, como la sensual propuesta de Jacobs, rozó con la más absoluta excelencia.