Tras varias jornadas de desfiles en los que Marc Jacobs exploraba las siluetas Saco y Proenza Schouler se decantaba por la lycra aplicada a minifaldas de tubo, Michael Kors ha optado por una visión mucho más reposada y favorecedora de las influencias que nos llegan de los años ochenta. La mujer de Kors, segura y urbana, utiliza leggins y sweaters de punto fino al más puro estilo Flash Dance acariciando una estética retro chic en tonos negro, nude y rosa palo.