Si Antonio Pernas se sumergía en el verano con fuerza en un desfile extrovertido al más puro estilo años sesenta, Lemoniez escoge una transición hacia la primavera-verano 2007 mucho más suave. El diseñador ha añadido elementos de este invierno, como las capas y capelinas de vuelo sostenido sobre blusones de mangas abullonadas. Su propuesta radica en vestir el cuello de la mujer con superposiciones de gasa y dejar la espalda al descubierto.