La diseñadora burgalesa ha presentado una colección sofisticada y cuidadosamente trabajada en la que la mezcla de texturas y el contraste de siluetas son la nota predominante. Arzuaga estudia la caída, el peso y el movimiento de cada tejido para jugar con los volúmenes en diseños de aire artesanal que esconden horas y horas de trabajo.