El decorado de la pasarela -repleto de flores con ya clásico contenido folk mediterráneo- nos auguraba un poco más de lo mismo. Sin embargo, quién lo iba a decir, ha sido Montesinos el que se ha animado a recurrir a Amy Whinehouse para presentar un conjunto de salidas que nada tenían que ver con su tradicional menú de volantes y mestizaje. ¿Serían sus nuevos estampados ochenteros, mitones de cuero negro, looks bandeau, botines y monos en denim una señal que auguraba un nuevo Montesinos?