El diseñador dedica casi por completo su colección para el próximo invierno a la prenda femenina por excelencia: el vestido. Schlesser utiliza el drapeado para reinterpretarlo una y otra vez gracias a la construcción de pinzas exteriores, complejos recogidos e incluso cinturones mediante esta técnica. El satén y el lamé rizados también se emplean en ligeras capelinas que rematan deliciosas blusas y en minivolantes que realzan las sisas.