Parece ser que los grandes creadores de alta costura han coincidido en más de un asunto esta temporada, sumergiéndose en la inmensidad del océano para buscar su principal fuente de inspiración. Lagerfeld recurría a los bellos matices nacarados que proporcionan las conchas del mar, mientras que la interpretación de Gaultier fue mucho más teatral y, como siempre, provista de su particular sentido del humor.