El diseñador italiano que mejor sabe interpretar el estilo "nueva secretaria" regresa con una serena colección de alta costura basada en otoñales pinceladas en clave camel y chocolate.
La propuesta working girl deluxe arranca con cálidos trajes compuestos por faldas a media rodilla y chaquetas ajustadas a la cintura con precisión -algunas de ellas con doble botonadura y detalles orgánicos como piezas de madera-.
¿Lo mejor? Las femeninas capas de inspiración Sherlock que caen ligeras sobre las espaldas de la excelentísima señora Armani.
Los vestidos cocktail -100% idóneos para la alfombra roja del festival de Cannes o los premios Oscar- consisten en minimalistas y arquitectónicos diseños monocromáticos, algunos en raso y otros con cristales de Swarovski, uniformemente dispuestos a modo de armadura.
Por Pedro Zozaya