Josep Abril es uno de los platos fuertes de la pasarela Cibeles en lo que se refiere a propuestas menswear. Tras la marcha del calendario de Madrid Fashion Week de Spastor, pocos diseñadores aplican tanto detalle a la moda masculina como el diseñador catalán.
Nos encantó la colección "Malaquita" para la temporada primavera-verano 2009 y es precisamente por este motivo que nuestras expectativas eran altas. La nueva propuesta eleva a las prendas de punto grosso como eje central -cardigans, sweaters, chaquetas con capucha e incluso pantalones de ochos-.
Son piezas de tejidos abrigados -lana, algodón, nylon y doble faz- en colores introvertidos e intimistas -marinos profundos, lila, verde salvia y negro- con texturas y volúmenes que alternan patrones oversize con otros tejidos sintéticos más finos de efecto arrugado y brillos con un tornasolado comedido.
Josep Abril también se atreve con abrigos tres cuartos de pelo color lavanda, rasurados y cortados en cuadrícula para dar lugar a elegantes acolchados. ¿Los pantalones? Los encontramos con pinzas y de corte sastre, o bien rectos y tobilleros.
Una colección correcta y estudiada que, a pesar de todo, no consigue llegar al listón de las propuestas de verano del propio diseñador.
Por Pedro Zozaya
Nos encantó la colección "Malaquita" para la temporada primavera-verano 2009 y es precisamente por este motivo que nuestras expectativas eran altas. La nueva propuesta eleva a las prendas de punto grosso como eje central -cardigans, sweaters, chaquetas con capucha e incluso pantalones de ochos-.
Son piezas de tejidos abrigados -lana, algodón, nylon y doble faz- en colores introvertidos e intimistas -marinos profundos, lila, verde salvia y negro- con texturas y volúmenes que alternan patrones oversize con otros tejidos sintéticos más finos de efecto arrugado y brillos con un tornasolado comedido.
Josep Abril también se atreve con abrigos tres cuartos de pelo color lavanda, rasurados y cortados en cuadrícula para dar lugar a elegantes acolchados. ¿Los pantalones? Los encontramos con pinzas y de corte sastre, o bien rectos y tobilleros.
Una colección correcta y estudiada que, a pesar de todo, no consigue llegar al listón de las propuestas de verano del propio diseñador.
Por Pedro Zozaya