Los diseños inspiran sensualidad contemporánea y fuerte, carente de excesos superfluos
Ante la mirada escéptica de los que lo tachaban de ambicioso siendo un recién llegado al negocio de la moda, Joaquín Trías ha superado airoso su debut en la New York Fashion Week. Con un proyecto gestado en poco más de un año, este autodidacta de 28 años ha recuperado en Lineal Study la elegancia pura que durante su niñez le transmitieron sus abuelas, la Condesa de Quiroga -Cristina Sartorius- y Frida Trías, modelo y musa de Balenciaga.
El punto de partida ha sido la arquitectura, con piezas de rigor lineal y proporciones reinventadas. Mediante la concreción de volúmenes en hombros y caderas, los diseños inspiran sensualidad contemporánea y fuerte, carente de excesos superfluos.
Las faldas olvidan la cintura ampliando su espectro en torno al talle, semejando conos invertidos. La cadencia de pliegues favorece el movimiento de las los vestidos en un ritmo constante a lo largo de colección. El preciosismo de las sedas y organzas realzan una paleta de energía contenida que utiliza como base los grises más profundos en alternancia con el verde hierba, el amarillo mostaza y el azul océano.