A pesar del terremoto que castigó el país el pasado 11 de marzo, la empresa Shiseido no ha realizado ningún tipo de cese en sus operaciones, ni en Japón ni en ningún otro mercado internacional en el que esté presente, ya que tan sólo el 30% de los productos que Shiseido vende fuera de Japón son producidos en este país, y todos ellos son fabricados en instalaciones que afortunadamente no han sido afectadas en absoluto por los trágicos sucesos acaecidos en este país.
En lo que a España se refiere (y resto de mercados europeos), Shiseido cuenta con un almacén central europeo situado en la ciudad de Duisburg (Alemania), que garantiza el suministro de los productos con total normalidad.
En las últimas semanas, Shiseido se ha implicado activamente en la ayuda a los damnificados por el seísmo y posterior tsunami, con un donativo de cien millones de yenes (unos 873.000 euros) y más de 150.000 envases de productos que contribuyen a minimizar el consumo de agua, como champús en seco y desinfectantes.
A través de la Fundación Shiseido de Contribución Social Club Hanatsubaki (Fondo de Contribución Social de Shiseido Club Hanatsubaki), la compañía está contribuyendo a recaudar las donaciones de sus empleados en todo el mundo (a través de Cruz Roja) para que lleguen a los afectados. Además, Shiseido ha incrementado los denominados “Social Studies days” (días que Shiseido ofrece a sus empleados para realizar acciones sociales de voluntariado en lugar de asistir a su puesto habitual) de 3 a 7.