Shiseido confía en incrementar a corto plazo hasta en un 20% las ventas de sus productos de gama alta en China. Shinzo Maeda, presidente del grupo, precisó que las ventas podrían duplicarse antes de 2015 y cuadruplicarse para 2020.
Según explicó Maeda, para conseguirlo la compañía planea acelerar el ritmo de aperturas en boutiques selectivas de referencia.
Pero las ventas se están viendo impulsadas no sólo por los consumidores chinos sino por los turistas chinos que visitan Tokio.
Shiseido también ve un gran potencial en el mercado ruso. Este año, la compañía ha superado sus objetivos de ventas y registrado sus primeros beneficios en el país.