Nuestra relación con Louis Vuitton se resume así: si tu trabajo les hace perder dinero, se preocupan; si es rentable, confían en ti
El cofundador de Marc Jacobs, Robert Duffy, pasó por Madrid para celebrar el primer aniversario de la apertura de la boutique Marc by Marc Jacobs, situada en Marqués de la Ensenada, 2. En una agotador tour, el partner de Jacobs viaja con su equipo inaugurando tiendas por todo el planeta. La última parada fue Israel, y la más deseada, Australia, mercado prioritario para la firma estadounidense.
Tras las últimas semanas de la moda, los compradores concluyeron que las colecciones eran más “ponibles” por efecto de la crisis, ¿también las de Marc Jacobs?
Dimos ese paso hace cinco años. Tomamos la decisión de ampliar el rango de precios. Detecté una transición que tal vez otra gente no vio. Me pude adelantar porque estoy muy al tanto de lo que ocurre en nuestras tiendas. Vi que los clientes compraban productos aislados, tal vez unos zapatos o únicamente artículos Marc by Marc Jacobs. También venían chicas jóvenes a buscar un vestido especial, pero no se lo podían permitir. Así que pensé en una nueva estrategia. Ahora, Marc by Marc Jacobs es la línea que más vendemos, seguida de los bolsos y accesorios.
¿Vais a ampliar la gama de productos próximamente?
Vamos a sacar una fragancia masculina, Bang, y ampliaremos la colección infantil y la de hombre, así como muchas otras categorías de producto. También vamos a cerrar un acuerdo de licencia para lanzar nuestra propia colección de lencería. Hicimos la de baño y tuvo un tremendo éxito. Al crear moda de baño aprendí mucho sobre modelaje. Cuando pruebas lencería a una modelo no estás trabajando con un cuerpo de mujer, sino con uno de adolescente que todavía no se ha desarrollado completamente. Ahora puedo diseñar ropa para mujer teniendo en mente la lencería que irá debajo.
¿Habrá nuevas aperturas próximamente de vuestras marcas?
Venimos de abrir una tienda en Israel, y en enero o febrero inauguraremos en Milán una tienda y un bar-restaurante Marc by Marc Jacobs. También planeamos una nueva boutique Marc Jacobs en Chicago, una flagship en Tokio que ocupará un edificio completo, un nuevo concepto de librería en Nueva York, una tienda en Corea...
¿En qué nuevos mercados vais a entrar a corto plazo?
El prioritario es Australia y Nueva Zelanda, que estamos explorando con un partner. Nos interesa mucho, ya que todavía no tenemos ninguna tienda allí. También hemos abierto nuestra primera tienda en India, en Nueva Delhi, y planeamos una segunda en Bombay. En Brasil ocurre lo mismo: tenemos un establecimiento en Brasilia, y ahora vamos a abrir en Río de Janeiro. Y también queremos estar en Argentina. Este año hemos inaugurado tiendas en México, Malasia, Indonesia, Taiwán, Singapur... y habrá muchas más en Asia. Los mercados que más están creciendo son China, Brasil y la India, que en realidad son comunes a todas las marcas.
Todas las firmas de lujo se lanzan al e-commerce, ¿cuándo lo hará Marc Jacobs?
Estamos montando la web store. A mí me gusta que la gente venga a la tienda, vea los productos y los precios y se pruebe la ropa. Pero cada vez más los consumidores nos piden que vendamos por Internet. Creo que tenemos dos tipos de cliente final. Está el que concierta una cita, va a la tienda, se prueba las prendas hasta que le quedan perfectas... Y hay otro que compra por entretenimiento, que entra y se fija en todos los tipos de productos que ofrecemos. Es el que luego compra online, junto a aquel al que no le gusta salir de compras.
Marc y tú trabajáis para vuestra marca pero también para Louis Vuitton, ¿cómo se gestionan dos proyectos tan diferentes, culturalmente hablando?
Para nosotros, Louis Vuitton es un trabajo. Amamos la empresa y su cultura, pero a la vez hay cosas que no nos gustan tanto. En Marc Jacobs somos propietarios de la marca, por lo tanto tenemos libertad. Nuestra relación con Louis Vuitton se resume así: si tu trabajo les hace perder dinero, se preocupan; si es rentable, confían en ti. Y ahora mismo nuestro producto es rentable.
¿Cómo ha afectado la crisis a Marc Jacobs?
Para mí, esta no es nuestra crisis. Creo que algunas empresas están cometiendo un gran error despidiendo gente o reduciendo gastos. Están perdiendo talento, y ahora es la gran oportunidad para captar talento. Así que no lo veo como una crisis, sino como una oportunidad.
Entrevista a Robert Duffy en Vogue.es
Pilar Vilalta y Pedro Zozaya