Más que una tienda, así define el propio Ralph Lauren su nuevo espacio en París. La razón es que esta nueva flagship reproduce al más mínimo detalle el universo del diseñador, para lo que han sido necesarios los 2.100 metros cuadrados de una casa del siglo XVII.
El barrio de Saint Germain acogerá un establecimiento concebido según los cánones del refinamiento europeo, aunque con espíritu decididamente estadounidense. La boutique está decorada con obras de arte, muebles barrocos y alusiones patrióticas a la bandera del país americano. En sus cuatro plantas se disponen todas las colecciones de hombre y mujer, y el desván está dedicado a la colección RRL denim.
La que es la tercera boutique de la marca en la capital francesa contará con un área dedicada en exclusiva a piezas de relojería y un restaurante para 128 comensales en el que se servirán hamburguesas y filetes del ganado que el diseñador posee en Colorado.
El próximo jueves abrirá al público la tienda, tras la celebración de una cena privada a la que asistirán Isabelle Hupert, Catherine Deneuve, Vincent Perez y Jean Reno.
“Nuestro negocio funciona muy bien aquí", ha señalado a WWD el creador americano, que abrió su primera atienda en la ciudad en 1986. "París es una de las ciudades más importantes para nosotros", apunta.
Aunque la compañía se ha negado a avanzar cifras de la nueva flagship, algunos analistas estiman que podría generar unas ventas anuales de alrededor de 15 millones de euros, según publica WWD.
Europa genera un 18% del negocio total de la firma, y es considerada una región clave para su crecimiento junto a Asia, que aporta el 17% de la facturación. La compañía ha señalado que durante otoño lanzará también su e-shop para Europa.
Ralph Lauren inaugura flagship en París
El diseñador pone en marcha su proyecto más ambicioso en Europa, que contará con el primer restaurante de la firma en el Viejo Continente.