El personal de la fábrica de YSL Beauté en Lassigny, que emplea a 800 personas y que es propiedad de L'Oréal desde 2008, iniciaron ayer una huelga reconductible para reclamar una subida salarial general.
Según Manuel Blanco, representante del sindicato mayoritario Confédération Générale du Travail (CGT), la huelga ha sido secundada por un 80% de la plantilla, mientras que un portavoz de L'Oréal habla de menos de un 20%.
Los trabajadores reclaman un aumento salarial del 3,2%. Por su parte, la compañía sostiene que el 1 de marzo ya se realizó una subida del 1,2%, y que añadiendo las primas individuales de las que se ha beneficiado el 70% de los trabajadores, los aumentos alcanzan el 3,6%.
L'Oréal ha recordado también que, desde que tomó el control de la fábrica en julio de 2008, entre otros beneficios laborales ha ampliado la baja maternal en un mes.
El 29 de marzo se celebrará una nueva reunión entre los trabajadores y la empresa.