Nace el front row digital

El lujo se apoya en las redes sociales convirtiendo su universo en una nueva forma de entretenimiento de masas.

Rocío Navarro 07/10/2009

Alexander McQueen P-V 2010

Louis Vuitton lo ha demostrado hoy. Se acabó la era en la que sus desfiles quedaban restringidos a un limitado grupo de elegidos. Su colección de primavera-verano 2010 era contemplada por Anna Wintour, Corine Roitfield, Emmanuelle Alt, y también por una amplia audiencia de fans que seguía el esperado espectáculo a través de Facebook.

Dejando a un lado los devastadores efectos de la crisis económica, el crack financiero ha servido también para despertar la adormecida creatividad de los equipos de marketing del hasta ahora intocable segmento del lujo, que se ha visto obligado a democratizar su lifestyle.

Ya en mayo, el grupo lanzó Twitter oficial como primer acercamiento  a una estrategia de integración digital que ha conseguido reunir a 40.000 miembros hasta el momento.

En el mismo sentido está actuando Alexander McQueen, que ayer irrumpió con una vuelta al periodo cretácico en el Plato Atlantis de París y en showstudio.com (un proyecto que combina moda y arte liderado por Nick Knight). Momentos antes del lanzamiento online, el ambiente se fue caldeando con comentarios de Lady Gaga en Twitter anunciando que en el desfile se presentaría su nuevo single.

“Los desfiles siempre han sido una parte muy importante de mi trabajo. Me lleva tres meses desarrollar lo que voy a mostrar en 15 minutos a una audiencia muy pequeña. Quería crear una sensación de participación para todos aquellos en el mundo que estén interesados en mi trabajo. Es el primer paso en una revolución del show system  tal y como lo conocemos hoy en día”, comentó McQueen.

El círculo se cierra al permitir a la audiencia comentar al instante la colección, como sucedió en el desfile de Burberry, que también optó por abrir a la World Wide Web su colección para el próximo verano. Los usuarios no pudieron ocultar su entusiasmo con posts como “me encanta el vestido de inspiración trench con cinturón”, “los quiero todos” o “es una de sus mejores colecciones”. La estrategia sirvió, pues el precio de las acciones de la compañía ascendió un 5% al día siguiente en el mercado de valores de Londres.

“Puede que los que hayan visto el desfile todavía no sean clientes. O que consuman fragancias o accesorios. Pero son personas que necesitan vivir la experiencia de la marca, sentirla”, comentó Angela Ahrendts, Consejera Delegada de la compañía, que destacó también que Burberry se encuentra inmersa en una estrategia que se centra en el universo digital.