La lona Monogram se ha convertido en el emblema definitivo de Louis Vuitton, así como en uno de los estampados más recurrentes del universo del lujo. La firma toma este print en su versión clásica para el nuevo Monogram Artsy, una pieza que reclama la poderosa presencia de los valores seguros en un entorno de incertidumbre económica.
En una aproximación, más extrema si cabe, a un nuevo lujo, el Artsy se configura a partir de un tejido maleable y ligero, haciendo de él un complemento clave para la ciudad. La casa francesa refuerza su buen hacer en el asa de piel trenzada de forma artesanal que corona el bolso.
Lo que hoy es el emblema indiscutible de la firma marcó todo un hito en la historia de Louis Vuitton. La lona Monogram se creó en 1896, rompiendo con los tradicionales motivos de rayas y cuadros que dominaban los estampados de la maison hasta el momento. Georges Vuitton, bajo el influjo del gusto japonés que recorría el París de la época, creó uno de los distintivos más reconocidos de la industria.
Louis Vuitton retoma el Monogram
La nueva propuesta de la maison se llama Artsy y recurre a la tradición de la legendaria lona.