Los buyers dan el aprobado a la New York Fashion Week

Ajustar precios e innovar sin arriesgar en exceso han sido la norma en las propuestas para la temporada primavera-verano 2010.

Redacción Condenast-profesional 27/09/2009

Proenza Schouler, primavera-verano 2010
  • full picture
  • Proenza Schouler, primavera-verano 2010
    © Don Ashby & Olivier Claisse


Según Ken Downing, director de moda de Neiman Marcus, “las consumidoras compran cosas que no tienen ya en el armario; se mueven por prendas concretas"

Según la mayoría de los compradores que se desplazaron a la New York Fashion Week, en época de recesión los diseñadores se han decantado bien por lo acomodaticio- siendo fieles a un estilo que funciona- o bien por la sorpresa. El resultado han sido, en general, colecciones comerciales que evidencian cierta ausencia de creatividad.

Según Tiziana Cardini, de los grandes almacenes italianos La Rinascente, “han intentado avanzar sin ir demasiado lejos; han arriesgado, pero de una forma inteligente”. Algunos ejecutivos piensan que la creatividad ha sufrido como resultado del excesivo énfasis en la cuenta de resultados. “En lugar de diseñar con libertad, han puesto el freno”, según Kelly Golden, de Neapolitan (Chicago). “Se notaba en las prendas. Los tejidos no estaban tan elaborados. Ha sido una temporada comercial”, añade.

Para Debi Greenberg, de la exclusiva boutique Louis de Boston, “bajar los precios es adentrarse en un territorio peligroso; los diseñadores estaban muy pendientes de ellos en algunas prendas. Debido a ello, los tejidos no eran tan buenos, y el producto era diferente”.

Las colecciones más elogiadas por los buyers han sido las de Marc Jacobs, Proenza Schouler, Calvin Klein, Donna Karan, Rodarte, Óscar de la Renta, Narciso Rodríguez, Phillip Lim, Tory Burch y Alexander Wang, y las de nuevas promesas como Prabal Gurung y Joseph Altuzarra.

Según Ken Downing, vicepresidente senior y director de moda de Neiman Marcus, “las consumidoras compran cosas que no tienen ya en el armario, se mueven por prendas concretas. La novedad es primordial, y también un precio asequible. La novedad que hemos visto en la pasarela neoyorkina será la clave del éxito en este momento tan desafiante”.

En general, los retailers encontraron innovación en los cortes y transparencias, en el uso de los shorts y los pantalónes harén, en el color, en los vestidos de ruffles o de volúmenes originales, en el uso del cuero y en las boyfriend shirts de tamaño oversize. Las hombreras marcadas permanecen, pero evitando el exceso de los ochenta con hechuras más suaves de estilo “ años cuarenta”. 

Sharon Edelson, WWD