A pesar de las dificultades, generamos beneficios en los tres trimestres contabilizados hasta el momento y esperamos seguir con esta tendencia”, señala Jochen Zeitz, consejero delegado
El gigante del sportswear alemán Puma ha sufrido una fuerte caída durante el tercer trimestre del año fiscal. La compañía espera que el resto del año continúe siendo duro, aunque los analistas prevén que su suerte cambie en 2010, con un boom en ventas motivado por el Mundial de Fútbol de Sudáfrica.
Durante el tercer trimestre, sus ventas han caído un 5,5%, sumando un total de 673 millones de euros, y el margen de beneficio bruto ascendió al 51,9% sobre el 50% alcanzado el pasado año. Las medidas de ahorro que se han llevado a cabo han contribuido a reducir los costes operativos en un 2,5%, aunque el beneficio antes de impuestos cayó hasta los 96 millones de euros, en comparación con los 124,5 registrados en el mismo periodo del anterior ejercicio.
“Las condiciones del entorno han sido tan desafiantes como esperábamos, lo que se ha reflejado en una caída de las ventas y los beneficios”, ha señalado Jochen Zeitz, consejero delegado de la compañía.
En su previsión para el próximo ejercicio, Puma declara que espera que el mercado y el consumidor continúen siendo exigentes, pero gracias a un programa de reestructuración que finalizará al término del año “generaremos mejoras en la eficiencia y el ahorro de costes en el futuro”, ha declarado un portavoz de la compañía.