En la primera mitad del año, los ingresos se cifraron en 9.100 millones de euros
Si bien la recuperación económica sigue siendo incierta en muchos mercados, las perspectivas del sector del lujo no pueden ser más halagüeñas. En su primer semestre fiscal, LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton reportó un incremento de su beneficio neto del 52,8%. Según el grupo, esta tendencia alcista se está manteniendo en julio, mes que prevén cerrar con un aumento de los ingresos del 16,5%.
Los resultados de otros actores del sector también invitan al optimismo. Las ventas en Hermès International se dispararon un 27% en su segundo trimestre y las de Burberry crecieron un 30,6% en el primer trimestre fiscal. Habrá que esperar al viernes para conocer los resultados del conglomerado del lujo PPR.
"Los números hablan por sí mismos", se jactaba ayer Bernard Arnault, presidente y CEO del gigante francés. "Somos muy optimistas respecto a la segunda mitad del año". Arnault, que reconoció la incertidumbre que impera aún en los mercados internacionales, aseguró también que en ciertas categorías de producto la demanda supera ya las existencias.
Durante los seis meses cerrados el pasado 30 de junio, el beneficio neto alcanzó los 1.050 millones de euros frente a los 687 del mismo periodo de 2009. Los tipos de cambio sumaron 116 millones a los resultados.
Arnault destacó el crecimiento orgánico de doble dígito en todas las divisiones, así como la evolución en Asia, Estados Unidos e incluso Europa, donde las ventas crecieron un 21%, 18% y 11%, respectivamente. Sólo Japón registró una evolución de signo negativo, con una caída del 6%.
LVMH experimentó también una aceleración en el crecimiento de los ingresos durante su segundo trimestre, periodo en el que aumentaron un 22% frente al 11% del trimestre precedente. Las ventas crecieron un 22,1%, hasta los 4.630 millones de euros, desde los 3.790 del mismo periodo de 2009. En la primera mitad del año, los ingresos se cifraron en 9.100 millones de euros, frente a los 7.800 del ejercicio anterior.
Por divisiones, las ventas crecieron un 28% en joyería y relojería, un 20,7% en vinos y bebidas espirituosas, un 13,7% en distribución selectiva y un 12,1% en perfumería y cosmética entre enero y junio.
Concretamente, los ingresos del negocio de belleza alcanzaron los 1.441 millones de euros y los beneficios se situaron en 181 millones. Christian Dior, con las fragancias J'Adore, Miss Dior Chérie y Eau Savage, y los productos de maquillaje Diorskin Nude y Rouge Dior contribuyeron notablemente a estos resultados. El perfume femenino Idylle y el tratamiento Orchidée Impériale, de Guerlain, junto a la fragancia Ange ou Démon, de Givenchy, y las firmas de cosmética de color Benefit y Make Up Forever también registraron fuertes crecimientos.
Respecto al cierre del ejercicio, Arnault declaró no sin cierto alivio: "Gracias a la crisis, ya no hacemos previsiones".