Ante la situación económica actual, las cadenas de moda han potenciado sus líneas de accesorios para compensar la caída de las ventas en el sector textil. Bolsos, zapatos y complementos resisten la crisis e incluso aumentan sus ventas en este periodo.
Según Kantar Worldpanel, y como recoge el diario Expansión, el gasto en prendas de vestir cayó un 8,4% en 2009. Mientras, las firmas especializadas en accesorios aumentaron tanto su facturación como su número de tiendas. En cuanto a la división de complementos de las grandes cadenas, Mango por ejemplo ha aumentado un 1% anualmente desde 2008, y se prevé que en 2010 la cifra sea mayor.
La misma línea siguen las líneas de complementos de las grandes firmas del sector de lujo. Louis Vuitton o Gucci cumplieron sus objetivos de 2009 gracias a estos artículos. Por ejemplo, Hermès logró crecer ese año un 8,5% gracias a la estrategia desarrollada con su línea de marroquinería.
La explicación a este comportamiento del mercado la da Alberto Fernández Terricabras, profesor del IESE: “El complemento es más barato que la prenda textil. La gente sigue teniendo la necesidad de comprar ya sea para regalar como para uno mismo”. La inversión en accesorios es más económica que hacerlo en textil y así la necesidad de renovación queda cubierta con los complementos.