Las ventas cayeron un 3,7%, hasta los 1.236,5 millones de euros
La aplicación de un estricto plan de reducción de costes y unas ventas por encima de las previsiones hicieron posible que Estée Lauder registrase un beneficio neto de 95 millones de euros durante su primer trimestre fiscal, frente a los 34,5 millones del mismo periodo del ejercicio anterior.
No obstante, las ventas cayeron un 3,7%, hasta los 1.236,5 millones de euros, pero se mantuvieron estables excluyendo los efectos del cambio de divisa.
Según la compañía, el aumento de los pedidos de nuevos productos con un margen elevado y el tráfico de pasajeros en los canales de travel-retail contribuyeron a estos resultados. No obstante, la reducción del tráfico en el punto de venta y la contención del consumo, en especial en América, siguen incidiendo negativamente.
Cuidado facial reportó un incremento de las ventas del 1,9%, hasta los 493,5 millones de euros, gracias al éxito de Advanced Night Repair Synchronized Recovery Complex, junto a otros lanzamientos de Estée Lauder y Clinique.
El aumento de las ventas de colorido en la región Asia/Pacífico no pudo compensar el declive en el resto de regiones, y la categoría cayó un 3,4%, hasta los 485 millones de euros.
Fragancias vendió 197 millones de euros, con un retroceso del 11%, mientras que cuidado capilar sumó 66 millones de euros, un 1% menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.
"Si bien satisfactorios, estos resultados no ocultan los desafíos que aún existen en el entorno económico global. Además, apenas estamos poniendo en marcha nuestro plan estratégico de cuatro años, que conlleva importantes cambios culturales y múltiples iniciativas, por lo que todavía tenemos mucho trabajo por delante antes de alcanzar nuestra meta", declaró Fabrizio Freda, presidente de Estée Lauder.
El grupo espera que sus ventas crezcan un máximo de un 3% durante su segundo trimestre fiscal, y no más de un 2% para el cierre del ejercicio. La compañía podría ahorrar entre 118 y 135 millones de euros en 2010.