De aquí a 2015 Rusia, Brasil, China, India y Arabia Saudí escalarán al top 10 de mercados ultrapremium
La geografía del consumo atraviesa un cambio crítico. Los individuos de alto valor neto de los países BRIC, especialmente China, Rusia y Brasil, han abierto nuevas vías de crecimiento con importantes implicaciones estretégicas para los principales actores del lujo. El liderazgo de Reino Unido, donde en 2009 las ventas de fragancias hiperselectivas alcanzaron un valor de 340 millones de dólares, peligra.
El emblemático distribuidor selectivo Harrods, cuya clientela se compone mayoritariamente de visitantes no residentes en la zona euro, emplea ya a 75 personas que hablan mandarín y ha instalado 75 cajeros de China UnionPay (CUP), medida que no ha tardado en dar sus frutos. Durante el primer trimestre de 2011 el ticket medio por visita de cada cliente chino ascendió a 6.000 dólares, con un crecimiento del 40% respecto al mismo periodo de 2010.
Selfridges también ha instalado terminales CUP compatibles con las tarjetas chinas que, según Euromonitor, proliferarán en Europa Occidental a lo largo de los próximos cinco años entre los distribuidores selectivos.
Por su parte, Harvey Nichols abrirá este año su segundo outlet en Hong Kong, ciudad que constituye una auténtica meca del shopping para los consumidores chinos más acaudalados, un equivalente a lo que representa Miami para las fortunas latinoamericanas.
Las fragancias ultrapremium eran hasta el año pasado una categoría incipiente en la mayoría de mercados emergentes, pero de aquí a 2015 Rusia, Brasil, China, India y Arabia Saudí escalarán hasta el top 10 de mercados super premium con mayor crecimiento.
La fragancia más cara del mundo
Pero, ¿qué es exactamente lo que buscan estos individuos de alto valor neto de los países BRIC? Sin duda, el packaging, junto a las credenciales de la marca, resulta claves en la decisión de compra, por encima incluso de la propia fragancia.
La edición limitada Clive Christian No.1, con un precio de 200.000 dólares, es la fragancia más cara del mundo. El frasco de cristal de Baccarat tallado a mano en tamaño de 30ml se adorna con un diamante blanco de 5 quilates y un collar de oro de 18 quilates.
El aura de exclusividad también es determinante. Armani Prive La Femme Bleue es una edición limitada de 1.000 frascos de 100ml con un precio de 600 dólares.
De hecho se espera que las ediciones limitadas, que serán cada vez más reducidas, avancen con mayor ímpetu dentro de la categoría superpremium.