El pasado año supuso un periodo muy difícil para la salud económica del mundo de la moda y del sector del lujo. La crisis económica hizo que algunas firmas tuvieran que salir a subasta, declararse insolventes o recortar ostensiblemente sus gastos y sus planes de crecimiento.
En el caso de Armani, 2009 supuso unos ingresos de 1.518 millones de euros, una cifra que representa un descenso del 6% en las ganancias del grupo italiano. Estos datos contrastan con los recogidos en el ejercicio anterior, en 2008, cuando la empresa creció un 1.5%.
El descenso en las ganancias podría haber sido mucho más acusado de no haber sido por la buena marcha de los negocios de Giorgio Armani en China, donde ha obtenido en 2009 la mejor tasa de crecimiento de los últimos años, un 32%.
En 2009, Armani sumó 182 tiendas a su red de establecimientos, que ascienden ya a 1.503. Esta estrategia expansiva es una de las líneas de negocio clave para Giorgio Armani, que prepara paulatinamente su retirada. Para el diseñador, Armani goza de buena salud económica, pese a los resultados: "A pesar de que 2009 fue un año muy duro para la moda y el sector del lujo, los resultados de Armani demuestran la fuerza de la marca, y confirman su modelo de negocio".
La crisis salpica a Armani
El grupo italiano cierra el ejercicio 2009 con un descenso del 6% en ventas respecto al ejercicio anterior.