China está empleando tecnología biológica en un intento de incrementar la producción de cashmere. El gigante asiático se ha puesto manos a la obra para popularizar el, hasta ahora, tan preciado tejido. El secreto es un gen que fomenta el crecimiento del pelo en las cabras de Cachemira.
Liu Shaoqin, director de Inner Mongolia White Cashmere Goat Breeding Farm, ubicada en el norte de la región autónoma de Mongolia, al norte de China, ha declarado que entre febrero y marzo se clonaron 14 cabras, 12 de las cuales portan el gen que fomenta la producción de cashmere. Esta especie puede generar más de 1.000 gramos al año, 400 por encima de los obtenidos de una cabra ordinaria.
Al mismo tiempo, el país asiático prepara el primer salón dedicado en exclusiva al comercio de esta materia. Cashmere World abrirá sus puertas en Pekín el próximo mes de noviembre, concentrando toda la cadena de producción en torno a este producto, desde la materia prima hasta la fabricación y tecnología para desarrollar tejidos.
"Con el 95% de la producción de cashmere puro y el 70% de los productos finalizados, China se encuentra en una posición privilegiada para auspiciar un evento internacional para esta industria especializada", ha señaladoó Michael Duck, vicepresidente de la empresa organizadora del evento, UBM Asia.
Ana Lázaro