El gigante de la cosmética L’Oréal se ha visto obligado a retirar algunas de sus campañas publicitarias, concretamente las protagonizadas por Christy Turlington y Julia Roberts, y sus marcas Maybelline y Lancôme respectivamente, tal y como publica WGSN.
Según ha apuntado ASA (Autoridad de Estándares en la Publicidad), que regula la honestidad de la publicidad en Reino Unido, estas campañas incumplían el código de conducta obligado en estos casos.
L'Oréal ha admitido haber utilizado "técnicas de posproducción" en la cara de la top model, pero con la única intención de "reducir las sombras, suavizar los labios y oscurecer las cejas", sin que eso afectara al resultado que se consigue con su producto.
La parlamentaria liberal demócrata escocesa Jo Swinson se quejó en la BBC de que las imágenes de muchos anuncios "no son representativas de los efectos que consigue el producto". Swinson explicó que en Reino Unido una de cada cuatro personas admite estar deprimida por su aspecto físico; por ello cree que "las visiones imposibles de la perfección" no ayudan a resolver el problema, tal y como informa también el diario El País.