Elizabeth Arden ha desplegado hoy en el madrileño Teatro Lara el universo más gourmand de Juicy Couture. Entre coloridos cupcakes y caramelos, carritos de helados y dulces mariposas, ha puesto en escena la nueva fragancia femenina de la firma de moda californiana conocida por hacer del chándal un icono del lujo casual.
Peace, Love & Juicy Couture es un mensaje de paz y amor en forma de eau de parfum que, en un intento de reproducir la inconformista revolución hippy de Malibú, evoca la embriagadora sensación de una escapada a la playa.
La fragancia, creación de Rodrigo Flores-Roux de Givaudan, es un bouquet de flores recién cortadas, toques naturales y femeninos y elegantes matices de madera. En la salida encontramos notas de azahar de limonero meyer, jacinto silvestre, manzana dulce y grosella negra. El corazón reúne jazmín sambac, magnolia, amapola de Malibú, madreselva y flor de tilo. Extracto de iris, flor de pachulí y envolventes almizcles reposan en el fondo.
El frasco, de líneas clásicas, lleva estampado un sello formado por un corazón que encierra el universal símbolo Peace&Love. En el cuello del frasco, una pulsera de gemas turquesas, dijes y candorosos pompones remata el conjunto.
Peace, Love & Juicy Couture, que empieza ya a llegar a los puntos de venta, se presenta en tamaños de 30 ml (PVR.50€), 50 ml (PVR.70,50€) y 100 ml (PVR.99,70€) y se acompaña de una loción corporal 250 ml (41€).
La campaña, obra de Steven Meisel, se realizó en un mágico emplazamiento de Islandia. El spot narra la historia de una joven romántica, bohemia y rebelde dispuesta a desprenderse de todo para ser feliz...