La nueva colección se llama Jil Sander Navy y ofrece un estilo más relajado y una actitud sporty-chic, aunque mantiene códigos de la marca como la calidad máxima y el rigor por el diseño. El propósito fundamental es llegar a un público más amplio a través de un precio más democrático. La colección se lanzará a nivel global durante la campaña primavera-verano 2011, y llegará a las tiendas en enero del próximo año. Su distribución se centrará en Estados Unidos y Japón.
"Este es un paso estratégico para hacer crecer el negocio de Jil Sander a medida que llegamos a una clientela más amplia. No sólo se ajusta a las necesidades del mercado, sino que complementa la oferta de pasarela y las precolecciones", ha comentado Alessandro Cremonesi, consejero delegado de Jil Sander, en una entrevista concedida a WWD.
El precio de la colección estará un 40% por debajo del de la línea principal, y pretende atraer a un consumidor más joven, no tanto de edad sino de actitud. Según ha explicado Cremonesi a WWD, la compañía prevé que esta línea reporte unos ingresos de en torno a los 100 millones de euros.
La colección estará estructurada en torno a gabardinas, chaquetas, jerséis ligeros y prendas de punto. Además, incluirá camisetas, vestidos, pantalones, faldas y jeans, así como una selección de bolsos, zapatos y cinturones.
Jil Sander lanza nueva línea
La marca pretende llegar a un consumidor más amplio con una colección cuyos precios se sitúan un 40% por debajo de los de su línea principal.