Hugo Boss, cuya licencia de perfumes pertenece a Procter & Gamble, se ha asociado con la organización medioambiental Pur Project en la iniciativa Una fragancia, un árbol, mediante la que se plantará un árbol en la selva amazónica por cada unidad producida de Hugo Element y Hugo Man en una nueva edición especial.
La plantación financiada por el proyecto cubre un área de 800 hectáreas, un espacio que equivale al neoyorkino Central Park multiplicado por tres. Los envases de las fragancias en edición especial se presentarán el próximo mes e incorporarán tres coordenadas con las que los clientes podrán encontrar online la ubicación exacta del árbol plantado con su compra.
Sólo serán mil las unidades que se distribuirán en apenas 100 puntos de venta, entre los que estarán la boutique de Hugo Boss en el Meatpacking District de Nueva York, Selfridges (Londres), Sephora (Campos Elíseos de París) y Galerías Lafayette (Berlín).
Hugo Element se lanzó al mercado en enero de 2009, y Hugo Man data de 1995. Esta última fragancia cuenta con una serie en edición limitada de Navidad, con un diseño firmado por Karim Rashid quien ha colaborado también con marcas como Swarovski o Samsung.
Hugo Boss, con la selva tropical
La firma alemana plantará un árbol en la Amazonia por cada perfume producido de su nueva edición especial.