Fuego Frío es una instalación firmada por Eugenio Ampudia que plantea una quema virtual del emblemático edificio.
Esta noche, la fachada del edificio Grassy arderá en llamas, en un proyecto que invade el espacio público para llevar el videoarte a los ciudadanos. Fuego Frío es una instalación firmada por Eugenio Ampudia que plantea una quema virtual del emblemático edificio ubicado en Gran Vía, 1. En palabras del artista, se trata de una purificación, un nuevo comienzo que celebra también la reinauguración del espacio Rolex en Grassy.
La nueva Rotonda Rolex se ha servido de elementos marinos, que recuerdan que la firma fue pionera en lanzar un modelo acuático, recreando un oasis de arena materializado a través de cuero beis y la madera de roble. El acero, el oro y los diamantes de las piezas acaparan la atención en este espacio, que combina delicados paneles con referencias a la marca y cristales que abren la tienda al exterior, ofreciendo una experiencia única.
La relación entre Grassy y Rolex se remonta a los años cincuenta, cuando en la feria de Basilea - el salón de referencia del sector- Jirka Reznak, presidente de Grassy, trajo la firma a su joyería, fascinado por la orientación de Rolex al mundo deportivo, una de las asignaturas pendientes de la boutique.
Rolex es uno de los fabricantes de relojes líderes del mercado. Fundada en Suiza en 1905, la compañía marca un hito en su historia en 1926 con la creación del modelo Oyster, el primer reloj de pulsera hermético. En 1945 presentó otra innovación, el Datejust, la primera pieza que incorporó la fecha. Hoy Rolex persiste en su búsqueda por la calidad y la perfección, manteniendose fiel a la tradición de la firma.
Fuego Frío se proyectará en Gran Vía 1 de 19:00 a 24:00 la tarde del 2 de diciembre.