El retailer de moda británico French Connection está planeando aumentar los recortes en sus costes tras un duro tercer trimestre que apunta a grandes pérdidas anuales. La marca ha anunciado el cierre de tiendas en Escandinavia y se está planteando salir del mercado japonés para disminuir sus gastos ante las pérdidas de 2,5 millones de libras que prevé tener al cierre del ejercicio 2009.
"Tenemos asuntos a los que enfrentarnos y las previsiones para este año no son buenas. De ahí las revisiones estratégicas que vamos a llevar a cabo", ha comentado a Reuters Roy Naismith, director financiero de la empresa. "Nuestro objetivo es volver a una situación en la que no utilicemos el cash que generamos", añade.
Las ventas del trimestre que finalizó el 30 de octubre crecieron un 8%, y en superficie comparable se incrementaron un 0,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Sin embargo, los ingresos del mercado británico y europeo por venta al por mayor cayeron un 11% y no experimentaron cambios en América del Norte. Las expectativas no son buenas, ya que las órdenes para primavera/verano 2010 son más bajas que los pedidos del pasado año.
El retailer ha visto al menos un signo positivo, la recuperación de sus clientas, aunque la compañía admitió que todavía lucha para atraer al consumidor masculino. En nuestro país, French Connection se distribuye en El Corte Inglés.
French Connection dispone de más de 1.000 puntos de venta en 30 países. El grupo opera bajo diferentes marcas, entre las que destaca French Connection, que aporta el 80% de los ingresos totales del negocio. En su porfolio se encuentran también las firmas femeninas Nicole Farhi, TOAST y Great Plains, dedicada a los básicos de moda, la marca de menswear YMC y Scorah Pattullo, con colecciones de calzado.
Ana Lázaro