Salvatore Ferragamo anunció unas pérdidas netas de 15 millones de euros el pasado ejercicio debido a una serie de pagos extraordinarios relacionados con años anteriores.
En 2008, Ferragamo publicó un beneficio neto de 39 millones de euros, aunque la compañía no ofreció detalles de su deuda. Sin embargo, para los 12 meses con fin el 31 de diciembre sus ingresos se contrajeron un 10%, sumando un total de 650 millones de euros.
Pese a todo, la compañía manifestó que "en un año especialmente crítico para la industria de los bienes de lujo", Ferragamo registró un aumento del 2% en la facturación de sus tiendas propias, en comparación con el año anterior. Los mercados emergentes, sobre todo China y América Latina, contribuyeron a dirigir el negocio de la compañía. En Asia se produjeron el 50% de las ventas totales.
A finales de 2009, Ferragamo tenía 570 tiendas, 299 de las cuales estuvieron gestionadas por la compañía.
La visión del futuro de Ferragamo es optimista, señalando que el negocio remontó durante el primer trimestre del año, con un aumento en la facturación del 10,7% en todos los mercados, empujados por el 21,2% del canal retail.
En abril, el consejero delegado del grupo, Michele Norsa, dijo durante la apertura de la tienda ubicada en el distrito tokiota de Roppongi está funcionando mejor de lo esperado, y que Japón ha registrando un crecimiento del 8% en las ventas minoristas en los últimos tres meses del año. Ferragamo ha centrado sus inversiones en Asia, en particular en China. La compañía también cuenta con una flagship en Shanghai, que abrió en abril, coincidiendo con la Expo. En junio, Ferragamo desarrollará un desfile de moda en Hong Kong en el rascacielos Bank of China.
Ana Lázaro