En mitad de una de las ediciones de la Semana de la Moda de París más descafeinadas, en la que estamos viendo la versión más segura del ADN de las grandes firmas, Viktor & Rolf han vuelto a dar la nota. Y no sólo por el sarcasmo teatral de los cortes y agujeros que recorrían tules y sedas, de inspiración "hecatombe económica", sino por la puesta en escena protagonizada por la cantante Roisin Murphy, asidua también al front row de los diseñadores más controvertidos.
El dúo holandés ha decidido que, pese a la contracción económica la moda es espectáculo, y el pasado 3 de octubre creó uno en toda regla. “Nos sentimos muy atraídos por lo que llamamos mega-woman: una mujer fuerte que sigue su propio camino y es inflexiblemente ella misma”. Y así apareció Roisin, que presentaba un avanzado estado de gestación, lo que aportó un valor simbólico al show, un sentimiento positivo de esperanza en el futuro.
“Para nosotros la moda es más que la tendencia de cada temporada. Un desfile es una forma de comunicarnos con una gran audiencia, no sólo en el círculo de la moda. La música juega una parte muy importante, al igual que Internet”, declararon los diseñadores. “Soy una gran fan de Víctor & Rolf; sus diseños incorporan técnicas futuristas y su surrealismo irónico. Es realmente emocionante llevar sus prendas”, señaló Roisin.
Exceso en tiempos de crisis
Focalizar la atención es una de las estrategias determinantes en un entorno dominado por el desencanto y el descenso en el consumo.