Estée Lauder inauguró ayer su Centro de Innovación Asiático en Shanghai. Con una superficie de 18.000 metros cuadrados, viene a confirmar el papel que juega el continente en la estrategia de crecimiento de la compañía estadounidense.
"Los consumidores chinos tienen unos elevados estándares en tratamiento facial y nos sirven de inspiración para alcanzar la excelencia en el desarrollo de productos específicamente dirigidos a las pieles chinas y asiáticas. Estamos trayendo las mejores tecnologías de Estados Unidos y combinándolas con el trabajo de los mejores científicos e investigadores chinos", explicó Fabrizio Freda, presidente y CEO de Estée Lauder en el acto de inauguración del centro.
"La categoría de tratamiento facial representa dos tercios del selectivo en China. Contar con instalaciones en el corazón de esta región tan importante -una región comprometida con la eficacia y seguridad máximas- impulsará nuestra creatividad a todos los niveles", añadió Carol Shen, directora general en China.
En el Centro de Innovación Asiática se desarrollará también el programa Química Verde. Centrado en la producción sostenible, contempla desde la concepción del producto hasta el uso por parte del consumidor final, haciendo hincapié en el ahorro de energía y la reducción de residuos.
Estée Lauder entró en China en 1993 y abrió su primer laboratorio de investigación en 2005. Actualmente comercializa sus marcas Estée Lauder, Clinique, La Mer, MAC, Bobbi Brown, Aramis, Origins y las licencias de fragancias Tommy Hilfiger y Donna Karan.