La reducción de costes y el aumento de los ingresos procedentes de las categorías de cosmética de color y fragancias han permitido a Elizabeth Arden invertir la tendencia negativa de los últimos meses.
En su cuarto trimestre fiscal, finalizado el pasado 30 de junio, el grupo registró un beneficio neto de 2,3 millones de dólares, frente a las pérdidas de 3,6 millones del mismo periodo del ejercicio anterior. Los ingresos crecieron un 7%, hasta los 228,2 millones de dólares.
Al cierre del año fiscal, el beneficio neto sumó 19,5 millones de dólares. Los ingresos aumentaron un 3%, alcanzando los 1.100 millones.
Las previsiones de Elizabeth Arden apuntan a un beneficio neto entre 10 y 15 céntimos de dólar por acción y a unos ingresos de unos 280 millones en el primer trimestre del nuevo ejercicio. Para el cierre del año la compañía confía en alcanzar un crecimiento del beneficio neto por acción entre 1,15 y 1,25 dólares y una evolución de los ingresos en torno al 3-4%.