La firma gestiona sus puntos de venta desde centros de distribución regionales.
Henner & Mautitz (H&M) no ha cerrado el ejercicio 2008 como esperaba. La filial española de la cadena sueca de moda pronta ha reducido sus beneficios netos en un 81%, lo que supone una facturación neta de 12,5 millones de euros, una cifra mucho menor si se compara con los 65,3 millones que obtuvo en 2007.
H&M atribuye este resultado tanto a la crisis económica, como a un cambio estructural en su línea de negocio, que consiste en definir el flujo de bienes por zonas de venta y no por países como se venía haciendo hasta ahora. De este modo, la firma gestiona sus puntos de venta desde centros de distribución regionales que se encargan, a su vez, de suministrar las prendas a las tiendas en función de la demanda.
A pesar de estas cifras, los portavoces de H&M han asegurado que para la cadena estos son unos resultados satisfactorios debido a la situación económica por la que pasan la mayor parte de las empresas de la industria textil.