Shiseido cerró los primeros nueve meses de su ejercicio fiscal el pasado 31 de diciembre con un aumento del beneficio neto del 11,2%, hasta los 181,6 millones de euros a tipo de cambio promedio.
Sin embargo, las ventas se desplomaron un 10,4%, hasta los 3.558,6 millones de euros, y el beneficio de explotación se redujo un 12,6%, situándose en los 250 millones de euros.
A tipo de cambio constante, las ventas de cosmética crecieron en la región Asia-Oceanía, en especial en China, pero en los mercados exteriores a nivel global cayeron un 0,9% en moneda local y un 15,8% tras la conversión en yenes.
En China, Shiseido “se concentró en expandir su red de establecimientos propios y en atraer nuevos consumidores ampliando la línea de colorido”, aseguró la compañía en un comunicado. En América y Europa, renovó la marca Shiseido logrando un despunte de las ventas durante el tercer trimestre.