Quiksilver se enfrenta a una contracción en la recaudación por ventas durante el cuarto trimestre, lo que significa que sus pérdidas netas se amplían a 1,78 dólares por cada céntimo, en comparación con los 0,95 de hace un año. La compañía registró unos gastos de 15,34 millones de euros en reestructuración y pérdidas por desvalorización en sus instalaciones.
Los ingresos netos consolidados cayeron un 11%, hasta 375,7 millones de euros, en un trimestre definido por el director de la compañía Robert McKnight Jr, como "muy desafiante". Asimismo, McKnight comenta que "los minoristas compraron de forma conservadora para la temporada de Navidad, y en nuestras tiendas las ventas han disminuido".
Pero Mcknigt se muestra relativamente optimista: "Estamos satisfechos de que nuestros resultados hayan sido, en cierto modo, mejores de lo que esperábamos. También hemos conseguido algunos de nuestros objetivos más importantes durante el trimestre. Hemos reforzado nuestro liderazgo en ciertos productos y en el mercado en general, y hemos llevado a cabo grandes eventos que han conectado a nuestras marcas con un amplio grupo de consumidores inspirados por los deportes de acción".
Los ingresos netos de Quiksilver en América se redujeron en un 22%, hasta llegar a los 167 millones de euros. En Europa la caída fue menor, con una tasa de disminución del 4%, la misma en que se redujo la recaudación en Asia/Pacífico.