Llegarán al punto de venta en abril, en tamaños de 100 ml
Presentes desde los comienzos de la marca, inspirando la moda y los perfumes, las flores han dejado su impronta en el corazón de Chloé. En 2010, la colección Eau de Fleurs Chloé reafirma ese vínculo con tres fragancias que reúnen los ingredientes más nobles de la perfumería: lavanda, capuchina y nerolí.
Involucrada en el proyecto desde su inicio, Hannah MacGibbon, directora creativa de Chloé, buscaba unas fragancias ligeras aunque con presencia. Partiendo de una estructura de eau de parfum pero con un desarrollo simple, la naturaleza y una sensualidad palpable actuarían como hilo conductor de las composiciones.
Tres perfumistas en estrecha colaboración con Coty Prestige, licenciataria de la firma, plasmaron el concepto en tres fragancias. Domitille Bertier (IFF) firma Lavande, que se descubre con notas cítricas de hojas de violeta y bergamota prolongadas por un acorde de té. Lavanda y lirio componen el corazón y, finalmente, cedro, vetiver, cashmeran y ámbar gris aportan el tempo sensual.
Aliénor Massenet (IFF) es la autora de Néroli, una composición con reminiscencias de la infancia. En la salida, la mandarina y la naranja se combinan con el romero. En el corazón, nerolí, pétalos de peonía y salvia romana. Aliénor asocia un fondo de almizcles blancos con una pizca de haba tonka, ámbar y madera de cedro que aportan un inesperado perfil masculino.
Capucine es una composición de Louise Turner (Givaudan). Al frescor de la bergamota, el limón y el nerolí asoció gálbano y salvia, y añadió unos toques de bayas de enebro, en un guiño al guardarropa masculino. Un absoluto de rosa, jazmín y mouguet se apropian del corazón. Finalmente el ambroxán se mezcla con suaves almizcles.
La colección se presenta en cualitativos envases de cristal de líneas depuradas con un tapón metálico que llegarán al punto de venta en abril, en tamaños de 100 ml y al precio recomendado de 107,65€.