Carolina Herrera cree que las mujeres han vuelto a invertir en artículos de lujo. El pasado mes de diciembre, la diseñadora abrió una boutique en Las Vegas dedicada a exclusivas piezas cuyos precios están por encima de los 3.000 euros.
Según ha comentado la diseñadora a un diario americano, las mujeres que normalmente compraban tres vestidos de una vez antes de la recesión, en los últimos tiempos únicamente adquirían uno o ninguno.
"Últimamente, el gasto ha mejorado. En un punto, me acostumbré a ver a gente que solía gastar mucho preocuparse por las compras que hacía. Ahora está volviendo a comprar de nuevo" ha señalado Carolina Herrera al Wall Street Journal.
La firma es propiedad del grupo español de belleza Puig, y cuenta con 153 puntos de venta entre boutiques monomarca y shop-in-shops en grandes almacenes.
En un intento por superar la crisis económica, Herrera ha recortado sus precios en torno a un 10% y está incrementando la presencia de su segunda línea CH con 17 nuevas tiendas que abrirán este año y se sumarán a las actuales 48.
El pasado año, la compañía despidió a un 5% de sus empleados, y su presidente, Mario Grauso, dejó su puesto en septiembre para unirse al equipo de Vera Wang. Herrera ha comentado que todavía está buscando un presidente para dirigir la compañía.
Su última aparición sobre la pasarela el pasado lunes reflejó el ímpetu de la creadora por devolver a la moda el esplendor perdido en los últimos tiempos, con propuestas ultrafemeninas de volúmenes generosos y ricas en detalles. Los colores vibrantes, encabezados por el rojo, desvelaron la faceta más opulenta de la mujer.