La marca planea aumentar su presencia en China, ampliando el número de franquicias en el país a 100 en los próximos años
Burberry está estudiando expandir sus líneas de marroquinería, ropa infantil y sportswear, según declaró el consejero creativo de la compañía, Christopher Bailey, el pasado martes, indicando que había una demanda sólida de categorías de producto como cinturones y zapatos.
"Es un buen momento para el sector de la marroquinería", comentó Bailey a Reuters en una entrevista. Actualmente las divisiones de accesorios y complementos suponen un tercio de los ingresos de la marca.
Bailey también ha dicho que la crisis económica global ha empujado a Burberry a continuar cultivando su "integridad y calidad". Además, señaló que la compañía había sobrevivido a muchos giros en su historia, lo que le ha conferido un carácter tranquilizador.
"Tienes que buscar en tus raíces y tu herencia", añadió. "Nuestra estrategia ha estado más centrada en quiénes somos. Nuestro punto de vista es que hay que tener una voz fuerte entre el desorden".
Bailey indicó que ha notado que a la gente "le apetece volver a comprar de nuevo", pero que quiere adquirir cosas que duren.
Mientras tanto, la marca planea aumentar su presencia en China ampliando el número de franquicias en el país a 100 en los próximos años, comentó Angela Ahrends, consejera delegada de Burberry, señalando que incrementarían la inversión en mercados emergentes, en especial en China, dado su enorme potencial de compra.
Hasta el momento, la compañía tiene 90 tiendas en mercados emergentes, la mayoría franquiciadas. En China son 44 las boutiques abiertas hasta hoy, a las que seguirán siete nuevos establecimientos en los próximos meses.
Ahrends dijo que Burberry continúa funcionando bien en China y que durante el primer semestre ha registrado un crecimiento de doble dígito en las tiendas de superficie comparable.