En 2008, último dato disponible, las autoridades de la UE se incautaron 4,5 millones de artículos de cuidado personal falsificados
La aplicación de los derechos de propiedad intelectual está en el núcleo del proyecto de la Unión Europea, que fijaría normas mínimas sobre cómo los creadores pueden defender sus derechos en los tribunales, en las aduanas y en Internet
La Comisión Europea publicó el borrador del Acuerdo de Comercio Antifalsificación (ACTA, por sus siglas en inglés), actualmente en su octava ronda de negociación, para calmar las preocupaciones planteadas por defensores de los derechos digitales de que el plan dañaría a los consumidores.
El ACTA es un acuerdo entre casi una docena de gobiernos o autoridades dirigido a mejorar los niveles de ejecución de los derechos de propiedad intelectual y restringir el comercio en artículos falsos o pirateados.
Como el acuerdo se ha redactado a puerta cerrada, los defensores de los derechos temían que pudiera contener cláusulas demasiado estrictas o dañinas.
"Este texto demuestra que el objetivo general del ACTA es dirigirse a infracciones de derechos de propiedad intelectual a gran escala, que tienen un impacto económico significativo", dijo la Comisión en un comunicado.
"El ACTA no llevará en ningún caso a una limitación de derechos de los ciudadanos o 'acoso' a los consumidores".
Estados Unidos, la Comisión Europea, Suiza y Japón empezaron a negociar el ACTA en 2007. Desde entonces se han unido países como Australia, Canadá, Marruecos, Nueva Zelanda, la República de Corea, Singapur y los EAU.
La Comisión, que está a cargo de la política comercial de los 27 países de la UE, dijo que ninguna parte del acuerdo propuesto había sugerido que los gobiernos deberían introducir una norma obligatoria de "3 strikes" para luchar contra las infracciones del copyright y la piratería de Internet.
En 2008, último dato disponible, las autoridades de la UE se incautaron 4,5 millones de artículos de cuidado personal falsificados.