La Comisión Europea autorizó el pasado lunes la compra de SSL International por parte de Reckitt Benckiser, aunque con ciertas condiciones.
El visto bueno está supeditado a la venta de las marcas de SSL para tratar úlceras bucales en Reino Unido e Irlanda, mercado en el que la empresa resultante habría tenido una cuota de mercado acumulada que provocaría problemas de competencia.
Como Reckit Benckiser ha asumido el compromiso de deshacerse de dichas marcas, el Ejecutivo comunitario considera que la operación ya no tendrá un impacto negativo sobre la competencia en el espacio económico europeo.