El mercado se ha contraído, pero el lujo no se ha desvanecido”, señala Bizzarri
A pesar de los cambios dramáticos que ha sufrido la economía, la bajada de precios no ha sido una opción para Marco Bizzarri, el nuevo consejero delegado de Bottega Veneta, en su esfuerzo para mantener el éxito de la firma de artículos de lujo.
“No comprometerse, eso es una estrategia ganadora”, ha comentado Bizzarri a WWD en la primera entrevista que concede desde enero. “Los clientes se preocupan ahora más por la calidad de los productos y buscan piezas de futuro”, añade.
La firma estrena una sede de 108.000 metros cuadrados cuyos interiores han sido diseñados por el director creativo de la marca, Tomas Maier. Cuenta con showrooms, oficinas, cafetería y un teatro para los desfiles de moda. Es uno de los signos tangibles del crecimiento de Bottega Veneta, una de las marcas más rentables del porfolio de Gucci Group.
La llegada de Bizzarri coincidió con la entrada en recesión global. En concreto, el último trimestre de 2008 fue muy duro para Bottega Veneta, cuyas ventas disminuyeron un 2,3% en comparación con el mismo periodo de 2007, generando unos ingresos de 102,2 millones de euros.
“Era una compañía de éxito, bien gestionada cuando me uní a ella, pero la crisis lo pone todo en tela de juicio”, dice Bizzarri, que ejercía de consejero delegado de Stella McCartney (otra de las firmas del grupo) antes de reemplazar a Patricio di Marco, designado consejero delegado de Gucci.
“El mercado en general está remontando y soy optimista, aunque con cautela”, comenta Bizzarri, señalando que las ventas totales a finales de septiembre estuvieron en línea con los beneficios del mismo periodo del año pasado, sumando un total de 299,2 millones de euros. “El mercado se ha contraído y ha cambiado, pero el lujo no se ha desvanecido y continúa existiendo”, apunta.
Bottega Veneta se adapta bien a la búsqueda de valor del consumidor, añade Bizzarri. “La media de precio por compra no ha disminuido, lo que prueba este punto”, mantiene, añadiendo que las piezas atemporales como el Cabat o los Knot bags continúan siendo best sellers. Los precios minoristas van desde los 1.027 euros de icónico Veneta hasta los 51.700 euros del Cabat grande en cocodrilo lavé, pasando por los 2.042 del Roma.
“Hemos decidido no comprometernos en el precio, porque refleja el coste del trabajo artesanal y los materiales”, explica Bizzarri, apuntando a que las piezas atemporales nunca se rebajan.
Con Maier, Bizzarri comenzó un nuevo proceso de abastecimiento que ha mantenido la mano de obra a pesar de los distintos picos de producción, todo sin pedir ayuda financiera al gobierno.
“Tomas ilustra el material y los temas de la colección y comenzamos nuestra producción antes de que las campañas de venta comiencen, colaborando con nuestros laboratorios”, explica Bizzarri, aclarando que el 80% de los ingresos de la marca provienen de sus tiendas propias.
En 2009, Bottega inauguró cinco tiendas en Corea, dos en Hong Kong y flagships en Pekín, Macao y Shanghai. La compañía cuenta con un total de 31 boutiques gestionadas directamente y 26 franquicias.
La marca se vende en 32 países, pero Bizzarri dice que aún no está disponible en Sudamérica. “Todavía hay áreas de gran potencial donde nos podemos desarrollar”, comentó. “Ahora estamos centrados en China y Asia en general. Las ventas en Asia-Pacífico han alcanzado las de Japón en el tercer trimestre de 2009”.
En este periodo, las ventas de Asia-Pacífico, excluyendo Japón, computaron el 28% del total, mientras que el país nipón sumó el 27%. El crecimiento de la primera zona fue de un 51% en comparación con el tercer trimestre de 2008.
Entre las novedades de la firma, Maier está dispuesto a lanzar una fragancia, aunque todavía no hay nada definitivo, según Bizzarri. “Será el primer perfume de la marca, por esta razón queremos evaluar cuidadosamente el proyecto”.
Luisa Zargani, WWD