Rene Ordonez, hasta ahora director general en Latinoamérica, ha sido nombrado director general para China
En su primer trimestre fiscal, Avon obtuvo unos beneficios de 32,5 millones de euros (43 millones de dólares/10 céntimos por acción), frente a los 88,4 millones de euros (117 millones de dólares/27 céntimos) del mismo periodo del ejercicio anterior, resultado que la compañía atribuye a la devaluación de la moneda venezolana.
Excluyendo este último factor así como los costes de reestructuración, Avon ganó 33 céntimos de dólar por acción, por encima de los 30 céntimos del ejercicio precedente y de los 32 céntimos previstos por los analistas.
Los ingresos totales crecieron un 13,9%, hasta los 1.881 millones de euros (2.490 millones de dólares), y un 8% a parámetros constantes.
Avon espera que su actividad en China genere ligeras pérdidas este año, se estabilice en 2011 y recupere la rentabilidad en 2012.
No obstante, Charles Cramb, director financiero de la compañía, manifestó a Reuters su confianza en cerrar el ejercicio con un crecimiento de los ingresos en torno al 5%.
Los gastos en publicidad aumentaron un 23%, hasta los 72,5 millones de euros (96 millones de dólares), para financiar los esfuerzos de captación de nuevos representantes.
Según Avon, a parámetros constantes todas las categorías de producto incrementaron sus ventas, salvo tratamiento facial, que perdió un 5% lastrada por los acontecimientos en el mercado asiático.
Avon estima que su investigación interna en China costará entre 85 y 95 millones de dólares, a sumar a los 35 millones de 2009. Sin embargo, confía en incrementar las ventas en dicho mercado, donde está abandonando progresivamente las boutiques a favor del modelo de venta directa.
En este primer trimestre los ingresos en el país asiático cayeron un 31%. Rene Ordonez, hasta ahora director general en Latinoamérica, principal mercado para la compañía estadounidense, ha sido nombrado director general para China.