El nuevo propietario baraja la apertura de tiendas en China, en Estados Unidos y en Oriente Medio
Después de 25 años, Mohamed Al Fayed se desprende de los emblemáticos almacenes británicos Harrods. El millonario egipcio ha vendido uno de los símbolos del shopping londinense a Qatar Holding por 1.725 millones de euros.
Aunque Al Fayed, de 77 años, está apunto de retirarse, permanecerá como presidente honorífico de la compañía, según comentó el consejero delegado de Qatar Holding en un comunicado, en el que también señaló que mantendrá el equipo directivo actual, incluyendo a su director Michael Ward. El nuevo propietario, inversor directo del gobierno, pretende llevar la marca hacia una nueva etapa de expansión internacional, barajando la apertura de tiendas en China, en Estados Unidos y en Oriente Medio.
Sheikh Hamad Bin Jassim Bin Jabr Thani, primer ministro de Qatar y presidente de Qatar Holding, declaró que "Harrods genera ingresos estables como negocio, añadirá mucho valor a nuestro porfolio internacional de inversiones". Asimismo añadió que el grupo había capeado la recesión y registrado un crecimiento cercano al 10% en enero.
A pesar de las especulaciones que han rodeado el futuro de Harrods durante años, Al Fayed ha sido contrario ha vender el negocio hasta ahora. Ken Costa, presidente de inversiones del banco Lazar International, que ha participado en el acuerdo, manifestó que "Tras 25 años como presidente de Harrods, Mohamed Al Fayed ha decidido retirarse y pasar más tiempo con su familia. El construyó Harrods en una marca de lujo reconocida internacionalmente".
Al Fayed, compró los grandes almacenes, por entonces House of Fraser, en los que se incluían Harrods, en un acuerdo cerrado a mediados de los ochenta por unos 650 millones de euros, cuando Harrods facturaba 75,8 millones de euros al año. Ahora cada año sus ventas superan los 758,5 millones y es una de las atracciones turísticas de Londres.
Entre los negocios en los que Qatar Holding participa están los supermercados Sainsbury, Barclays, Credit Suisse y Porsche.
Ana Lázaro